La puesta en escena más refrescante de Las Vegas

La noche cayó y las luces se reflejan en el agua. El lago artificial frente al gran edificio amarillo comienza a prepararse. A su alrededor, las personas se apuran para lograr la mejor ubicación y no perderse el show. Lo saben: lo que esperan es conocido en todo el mundo. Desde que pisaron la ciudad y recorrieron las múltiples atracciones que ofrece la vivaz avenida, de reojo, presenciaron una ciudad  interrumpida por sus melodías, sus fuerzas y los posteriores aplausos. Ahora, serán testigos directos. El momento llega: primera melodía, primer movimiento tímido en el lago. El espectáculo del Hotel Bellagio en Las Vegas comienza: las aguas entran en escena.

Las aguas danzantes comienzan el espectáculo

Las aguas danzantes del Hotel Bellagio -Bellagio Fountains-se han convertido en una de las imágenes más representativas  de Las Vegas. Es lógico que así fuera en una ciudad donde el lujo, los espectáculos y la diversión son moneda corriente. Pese a la excéntrica vida que le da notoriedad a la ciudad en medio del desierto en el Estado de Nevada, las fuentes relajan con su demostración que deleita los ojos de su audiencia.

El espectáculo tiene lugar frente al Hotel Bellagio

Sin correr el riesgo de volverse monótono-el repertorio  incluye 29 reconocidas canciones-cada día, el sistema instalado debajo del lago permite que gran cantidad de chorros de agua se disparen a grandes alturas. De acuerdo a la canción, se conforma una danza glamorosa y ordenada que sigue el compás de la música con una sincronización perfecta. Durante las horas de luz solar, los espectáculos se realizan cada media hora mientras que a la noche, la espera se reduce a 15 minutos. No sólo esto deriva en la conclusión de tener que esperar al final del día. Lo cierto es que la experiencia resulta más vistosa gracias al juego de luces propio de la ciudad y que también utiliza el Hotel en el lago.

Como Las Vegas duerme durante la mañana, la escena toma forma ya avanzado el día. De todas formas, como consecuencia de los vientos, puede suspenderse momentáneamente o no resultar tan alineado. Gracias a las repeticiones, es casi imposible no tener oportunidad de disfrutarlo como debe ser.

Sea cual sea la canción, el agua sigue la melodía. Se deslizan como fichas de dominó y caen con un estrépito que queda ahogado con los sonidos de la música. La coreografía parece que se eleva en el aire para lograr alcanzar el cielo nocturno. Todos saben que la performance está por terminar a medida que las notas llegan a su clímax. La audiencia contiene el aliento y cada rostro muestra una sonrisa de total rendición a la belleza que sigue contorneándose provocativamente frente a ellos. Última nota y los últimos chorros se dejan ver alcanzando su meta. Lo que queda es el ruido de tanta fuerza despedida de forma repentina, golpeando contra el regreso a la calma del lago y los aplausos con gritos de júbilo posteriores. Las aguas danzantes lo hicieron de nuevo: otra noche de éxito a sala llena.

 

El ángel de la Independencia : De mil héroes la patria aquí fue

Los colores rojo, verde y blanco se mueven como olas de una marea. El canto ensordecedor de cientos de voces sin estar afinadas, tan sólo como ecos de la alegría que llena al corazón. Las bocinas del ya de por si caótico tránsito, acompañan el concierto. Rostros de distintas las edades y de ambos géneros. Así los ve El ángel de la Independencia, en México DF, mientras se celebra a sus pies la victoria del equipo de fútbol mexicano y su pase al Mundial Sdáfrica 2010.

El Angel de la Independencia

En el Paseo de la Reforma, la avenida más reconocida de la Ciudad de México, se encuentra el emblema turistico de la capital del país del tequila y los mariachis. El monumento, edificado sobre una rotonda, posee una base donde hay cuatro estatuas que representan la Ley, La Paz, La Justicia y La Guerra mientras que debajo descansan los cuerpos de algunos héroes de la independencia como Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. Alrededor de la columna, en color blanco, se alza la figura del propio Miguel Hidalgo junto con otros representantes de la independencia mexicana, como Vicente Guerrero (entre otros).  A sus espaldas, se eleva la gran columna de 36 metros que culmina con la coronación de un ángel dorado, alcanzando la altura final de  45 metros.

Su construcción comenzó el 2 de enero de 1902 pero su inauguración se reservó para 1910, en ocasión de las fiestas que conmemoraron el centenario de la Independencia. Toda la construcción fue dirigida por el arquitecto Antonio Rivas Mercado, contratado para rendir culto a quienes posibilitaron la libertad de México como colonia española. En la actualidad, se debieron agregar 14 escalones a los nueve originalmente colocados para poder acceder a la base. De cerca, es posible apreciar al león y el niño que custodian la columna junto con las estatuas de marmól de los héroes.

La base contiene las estatuas de los héroes de la Independencia

La columna, construida en acero, lleva talladas guirnaldas y dos anillos con los nombres de a quienes se rinde homenaje en toda la estructura. El ángel, obra del escultor Enrique Alciati, es el elemento más visible por su altura y por su reconocimiento como punto de referencia de México. Sosteniéndose en un pie, con una corona de laurel representando la victoria mientras que en su otra mano se hallan los eslabones de una cadena rota simbolizando el fin del dominio español, el ángel pesa siete toneladas.  Su reinado sobre México sucumbió en 1957 ante un terremoto que azotó a la ciudad, dejando a la columna sin su vedette durante un año por su restauración.

Inspirado en la Victoria Alada de Samotracia que se halla en el Museo del Louvre como tesoro del período helenístico griego, El ángel-que si posee cabeza- recibió hace pocos años una chapa nueva de oro valuado en 24 kilates.  Es posible subir los 200 escalones en su interior- los visitantes se encontraran con la estatua de un irlandés- para trepar al mirador que se halla debajo del Angel.

"El ángel" inspirado en la Victoria Alada de Samotracia

Coronando la avenida arbolada, observando atentamente a los festejos que de forma espontánea toman el lugar cuando se glorifica algun evento deportivo, atestiguando a las manifestaciones políticas de apoyo, proselitistas y de protesta, El ángel no sólo es el simbolo de la independencia. También consagra el elemento sobresaliente de la identidad de una nación: el orgullo de ser mexicano.

Vista del monumento desde el Paseo de la Reforma

“Sentía que vivía en una postal”

Durante 15 días, Georgina Marrapodi estuvo en Fort Laudardale, Estados Unidos, con algunos compañeros del San Joaquín School para perfeccionar el inglés en el Instituto Embassy CES.

 Yo la conocí hace tres años. Primer elemento que me llamó la atención: le gustaba el arte. Había alguien de 18 años con una locura particular como aquellas que tenía yo. Las dos comenzamos periodismo. Ella dice que no es por vocación pero raramente puedo explicar entonces como hace para escribir de la forma en que lo hace. Le apasionan la moda, los museos, la historia de Francia y el idioma inglés. Se queja si no lo practica constantemente. Nacida en Villa Ballester-Gran Buenos Aires- hace 21 años, Georgina Marrapodi me contó una experiencia que me hubiese encantado tener y que muchas personas sienten curiosidad de conocer: viajar a otro país para reforzar un idioma.

En el 2006, cuando los estudiantes del último año piensan en Bariloche, en el baile de egresados y la vida universitaria, Georgina decidió agregarle un compromiso más para despedir su vida estudiantil. Gracias a su colegio, el aporte de sus papás y su voluntad, Georgina se subió a un avión de la empresa brasilera TAM junto con algunos amigos y compañeros del San Joaquín School para llegar a Miami y experimentar la vida en el primer mundo.

Vista del Hotel

Vista del Hotel donde se hospedaron

“Creo que todos aquellos que puedan y quieran hacerlo, deberían decidir pasar un tiempo estudiando afuera. Sé que puede ser costoso, pero si tienen posibilidades, es una gran inversión. A mi me aportó cosas en lo personal y en lo académico”, dispara. Georgina aún desea poder estar en Inglaterra-otra raison d’etre que compartimos-y el motivo principal, es el aprendizaje. “Me enseñó un poco a manejarme sola y, además, en el extranjero, con el cambio de idioma y todo. Si bien estaba con mis amigos, no se puede comparar a las comodidades que uno tiene en su casa o en un viaje más íntimo como con la familia, donde siempre hay mucha confianza.Me ayudó a conocer cómo es otro país, a descubrir  a otra cultura. Siempre aporta el hecho de ver cosas nuevas, nos ayuda a mejorar lo que ya somos hoy en día”, explica.

Para un argentino, el cambio es radical una vez que se pisa el suelo de Estados Unidos. Ella admite que Miami no es la ciudad más espectacular, pero que en Fort Laudardale las expectactivas albergadas desde Argentina, comienzan a cobrar forma. “Yo nunca había viajado en avión ni había salido del país sin mis papás. Cuando llegué allá me impresionó la belleza del lugar, la limpieza, la organización, la variedad de productos (comida,revistas, tecnología, programas de TV, shoppings, ropa, etc). Me fascino eso. La puntualidad, el orden… bien de primer mundo”, cuenta Georgina y aún hoy se le ilumina el rostro de tan sólo pensar en la vida más tranquila. “Me quería quedar a vivir allá, sentía que vivía en una postal”, anuncia, como si todavia me quedaran dudas.

Cada mañana veian Fort Lauderdale

Las playas de Fort Lauderdale

 Durante la estadía, con vista al mar includa en el hotel, ella y su grupo se levantaban a las siete de la mañana para desayunar. A las nueve tenían que estar en el Instituto, ubicado a diez minutos del hotel, donde compartían las clases con otros estudiantes de Colombia, Asia, entre otros lugares. Despues de una evaluación de nivel, el primer día, se los dividió de acuerdo al nivel de inglés incorporado hasta el momento. Admite que de gramática no aprendió más que lo  visto en Argentina, pero sí muchas expresiones locales reforzadas por Steven, un profesor “típicamente” norteamericano. 

Por la tarde, vivían una especie de “day off”. Recorrieron Miami, paseron en barco en el delta de Fot Lauderdale para alimentar su envidia con las mansiones, museos de arte, paseos por los shoppings. En fin, lo que se hace en calidad de turista. Sin embargo, no todo era viaje de placer. Por la noche debían cocinarse en la habitación-previa visita al supermercado con la caída del sol-para todo el grupo.

Entre tanto estudio y actividad, la escapada de fin de semana no podía faltar. ¿Que mejor que Walt Disney World para rematar 15 días de aventura? “Estuvimos sólo 2 días pero fue increíble. No sólo divertido, sino también un lugar genial. No sé como describirlo, porque todo fue nuevo: el merchandising, los juegos, el clima de ese lugar. Todo era felicidad, alegría… genial” describe Georgina.

Si a este viaje le faltaba algo, era una típica celebración nortamericana. Mientras permanecían en el territorio más poderoso del planeta, Thanksgiving-Día de Acción de Gracias-tomaba forma. “El instituto organizó una cena con todos los estudiantes de Fort Lauderdale. Fuimos a un hotel (tipo apart) donde habían otros estudiantes y allí comimos la cena típica: pavo y las demás guarniciones. Fue muy divertido. Nunca había estado en una celebración así. También conocimos otros estudiantes: había asiáticos, franceses, italianos”, recuerda.

Georgina Marrapodi recomienda la experiencia

Tres años después, se desprendió momentáneamente de inglés y se embarcó de lleno-conmigo-en el francés. A los 21 años, aprender un idioma es mucho mas difícil que cuando se es adolescente. Georgina lo sabe: “En el instituto había gente mayor, pero sabemos que cuanto mas grande uno es, más dificil se le hace para aprender un idioma”. Agrega que “Para alguien que tenga un inglés avanzado creo que es preferible estudios superiores. Digo esa edad adolescente porque hoy en día creo  que la gente que se interesa por ese tipo de experiencias ya sabe bastante inglés, este tipo de institutos es para alguien de 15 o 16 años que ya sepan bastante bien inglés”.

Mientras ya casi termina la carrera de periodismo y sueña con otro destino, sabe que lo vivido en Fort Lauderdale la marcó de por vida. Hay muchos chicos que se atreven a experimentar durante todo un año en una casa familiar dentro de una cultura totalmente distinta. Para aquellos que busquen una opción no tan extrema por el sacrificio que requiere el instituto Embassy CES, como otros, ofrecen esta oportunidad. Para Georgina no sólo se trató de reforzar el idioma. Ella aprendió que la calidad de vida en una ciudad puede mejorar si es limpia y prolija y donde se respeten los horarios.  Georgina conluye: “En esos 15 días todo fue ordenado”.

Hogar Dulce Hogar

En sus habitaciones se tomaron las decisiones que habrían de cambiar el curso de la historia. Por sus pasillos caminaron las personalidades claves del mundo. Es una de las imágenes que con mayor frecuencia se televisa para hablar de lo que sucede en Estados Unidos. También, es uno de los sitios con mayor vigilancia permanente y primer objetivo para quienes se enfrentan a la gran potencia. Todos los primeros mandatarios quieren ser recibidos en uno de sus despachos. Pero, por encima de todas esas funciones, la Casa Blanca-White House en inglés-, en Washington DC, es el hogar de los presidentes más poderosos del planeta.

The White House, la residencia del presidente de Estados Unidos

George Washington decidió que se construyera en donde se encuentra en la actualidad, en el 1600 de la Pennsylvania Avenue. James Hoban, un arquitecto irlandés, fue el encargado de diseñarla siguiendo el modelo de la Villa Rotonda de Palladio.  Si bien Washington fue el motor que impulsó esta construcción-en octubre de 1792-nunca vivió allí y nadie lo hizo hasta casi la finalización de la construcción, en 1800. Así, John Adams fue el primer presidente en habitar el llamado Palacio Presidencial.

Con 6 pisos, la Casa Blanca cuenta con 132 habitaciones, 5 baños, cancha de tenis, pileta, cine privado y un bowling. Michelle Obama, la actual Primera Dama, no debe ocuparse de la comida -como toda ama de casa-ya que cuenta con cinco chefs a tiempo completo para elaborar el desayuno de sus hijas o platos sofisticados si su marido recibe a invitados. Si bien la tradición se traspasa de un presidente a otro (las hijas del ex presidente Bush recorrieron la casa con las pequeñas hijas de Obama para mostrarles lugares secretos donde jugar), cada uno puede decorar la Casa de acuerdo a sus gustos.

 El Ala Oeste posee la oficina más famosa del mundo: el Despacho Oval. Desde aquí, todos los presidentes pasan cada día y se ha transformado en la escenografía para los comunicados a la nación(George W. Bush habló, desde aquí, a su población luego de los atentados del 11 de septiembre del 2001).

El ex presidente Jefferson fue el primero en abrir las puertas de “su casa” al público. Sólo durante las guerras se suspendieron las visitas, aunque hoy en día no es tan sencillo recorrer los pasillos. Se deben de pedir solicitudes con más de 30 días de anticipación y hasta 6 meses antes. Si bien son gratis-la única casa de un mandatario en el mundo que no debe pagarse por su ingreso-debe de enviarse el pedido a un Member of Congress. Para los turistas extranjeros, se requiere pedir permiso desde la embajada de su país en Washington DC.  Pero aunque tenga todos los papeles en mano y haya dejado todos los objetos no permitidos en su auto, puede enfrentarse a una cancelación instantánea por diversos motivos (al fin de cuentas, se trata del hogar del Presidente de Estados Unidos).

Uno de los edificios más famosos del mundo y símbolo del poderío personal del primer mandatario de los Estados Unidos, la Casa Blanca resplandece en la ciudad de Washington. No sólo por ser “la cocina” de los asuntos  políticos locales e internacionales, sino porque permanentemente está en el ojo del Servicio Secreto que se encarga de la seguridad del presidente. De hecho, ante el atentado a las Torres Gemelas y el Pentagono en el 2001, la Casa Blanca fue automáticamente evacuada ante un inminente ataque por el valor que tiene como centro de poder. Hoy, quiénes llegan a Washington se llevan una foto desde las vallas que rodean el predio. Siempre con la esperanza de que el presidente Barack Obama  se despoje de su trabajo por un momento y se relaje en el balcón. Después de todo, es su casa.

Vista del parque

La Catedral de La Plata, la reina de la ciudad

 Las diagonales atraviesan la ciudad. Son el continuo dolor de cabeza de quienes no residen en La Plata. Pero para los platenses -gentilicio de sus nativos-hay una razón de defensa para esas cuatro ramificaciones: “Si las seguís es más rápido y fácil llegar a destino, cualquiera sea este”.  Sin embargo, todas coinciden en un punto estratégico y amplio: La Plaza Moreno. Desde el cuadrilátero hay una imagen que corta el cielo soleado o encapotado, da lo mismo. La Catedral de La Plata- en la provincia de Buenos Aires, en Argentina-domina el cielo y emana poder desde sus escalinatas hasta sus torres. Es imposible no admirarla cual pequeños liliputienses observando a Gulliver.

La Catedral de la Plata

Por dentro, la Catedral Inmaculada Concepción es un sitio lúgubre. Pero no deja de ser hermosa. Sus columnas altas, los vitrales en sus paredes (pedidos exclusivos a Francia y Alemania), la amplitud que nos sugiere los miles de recovecos que allí se esconden.  No importa donde uno se detenga, todo lo que nos rodea está basado en el movimiento arquitectónico neogótico.

El inicio de este proyecto, a partir de la colocación de la piedra fundamental, tuvo lugar el 30 de abril de 1884 pero la construcción real no fue hasta cinco años más tarde. El levantamiento tuvo sus idas y venidas a lo largo del siglo XX: la inauguración final  del edificio completo no fue hasta noviembre de 1999. El ingeniero Pedro Benoit fue quien estuvo, en un primer momento, al frente de la construcción en base a los planos del arquitecto Ernesto Meyer.

Las obras de sillería, las imágenes de Jesucristo y las gárgolas presentes en el exterior, son algunas de las obras de arte que se pueden encontrar en la Catedral. Claro, sin tener en cuenta que toda la Catedral es una obra de arte y no en vano es considerada entre las diez más importantes catedrales del mundo.  Es posible también visitar el Museo, debajo de la Catedral. Allí se puede apreciar a los basamentos que mantienen en pie el edificio y también hay diversas exposiciones de arte. También, están los restos del fundador de la ciudad y gobernador de la provincia de Buenos Aires, Dardo Rocha y su esposa.

Vista del interior de la Catedral

 

Para completar su visita, hay que montarse al ascensor ubicado en la Torre de Jesús-la izquierda, desde Plaza Moreno-que se accede desde el mismo Museo. Con la ayuda de un guía, el turista se va a elevar a dos terrazas, una de 42 metros y la otra en 63 metros. No sólo podrá admirar de cerca las estructuras más recientes sino que al final de recorrido está la frutilla del postre: el mirador.  Es posible, en días despejados, divisar el Río de la Plata y las costas de Colonia en Uruguay. Si las nubes hacen estragos, la panorámica de la ciudad con su entramado casi perfecto vale la pena.

La Catedral se impone y es reina de la ciudad. Es fácil rendirse a sus pies porque es bella en su fachada, al rodearla y en su interior. El desafío es intentar no admirarla.

La parte trasera de la Catedral

Un instante en el paraíso

En el estado de Idaho hay un lugar que recibe al otoño con tranquilidad. Quienes viajen por la autopista Yellowstone para llegar al famoso Parque Nacional-en busca del oso Yogui quizás-a través de los estados de Utah e Idaho, se detendrán ante la paz que rodea el sitio. Es una ciudad de tantas que hay en Estados Unidos y ni en sus propios límites federales tiene peso: Sólo es la quinta ciudad más importante con más de 52.000 habitantes. Pero los números y la ausencia de un nombre importante no pueden engañar. Idaho Falls yace imperturbable con el río Snake atravesándola.

El Templo de Idaho Falls

Una ciudad pequeña pero que invita a sus residentes a pasear por el parque que bordea el río. Los bancos bajos los árboles y los caminos que acercan, a los caminantes,  a las cascadas acompañan el intenso color verde del pasto de septiembre. Hay colectivos escolares estacionados mientras las maestras llevan a los pequeños estudiantes a recorrer el lugar. Todo es simple y calmo, parece que nada malo puede ocurrir en un lugar así.

Idaho Falls fue originalmente Eagle Rocks y su historia es similar a muchos de los poblados de la Argentina. Gracias a la expansión del ferrocarril y la construcción de puentes sobre el río, los mineros y viajantes comenzaron a establecerse en el lugar y comenzaron a darle forma a la ciudad. No sólo la calidad de vida que lleva la ciudad-combina un moderno mall de 60 acres con la vida conectada con la naturaleza-atrae a familias y jubilados. Desde la Cámara de Comercio de la ciudad se jactan de decir que “Yellowstone es el jardín trasero de la ciudad”. Si se observa el mapa, el turista verá que no está lejos de los géiseres en plena ebullición.

El Río Snake produce la mitad de la energía de la ciudad

El foco de atención, claro está, son las cascadas en cuyo fondo se distingue el Templo de Idaho Falls, el primer templo mormón del Estado. El atractivo de Snake River no es sólo a la vista sino que la represa instalada en el lugar aporta energía hidroeléctrica. La primera infraestructura data del 1909 aunque la que actualmente funciona es de 1982 producto de una inversión de $55.5 millones de dólares. Con tres plantas produciendo energía, el curso de agua permite el 50% de energía necesaria para la ciudad.

Si el turista tiene tiempo podrá visitar el zoológico Tautphaus con 330 animales, como tigres y pingüinos. El Sportsman’s Park y el Taylor Crossing permiten ver una réplica del primer puente que cruzó el río Snake y también hay un pequeño tributo a la Sister City-ciudad hermana-de Tokai Mura en Japón. Pero si el tiempo escasea mientras prefiere invertirlo en sitios más amplios y reconocidos, no deje de tomarse unos breves instantes para caminar al costado del río.  Idaho Falls no sólo recibe el otoño con tranquilidad, también al turista de paso le ofrece un momento de descanso. Si quiere hacerse una idea del paraíso, siéntese en el pasto frente al río y sabrá que Idaho Falls no podría ser más perfecta.

El río Snake

Cuidar a la Argentina: La ventaja de tener Patrimonios de la Humanidad

Preservación de los bienes naturales y culturales

Cuidar a la Argentina: La ventaja de tener Patrimonios de la Humanidad

El mantenimiento de los Patrimonios de la Humanidad de Argentina lo lleva adelante el Estado. El objetivo y los requisitos de este programa, su importancia para la Argentina y la posibilidad de nuevos nombramientos. Una carrera para lograr la protección y el reconocimiento internacional.

Una pareja de alemanes observa el gran cartel en marrón en la Quebrada de Humahuaca. Allí se advierte, a quienes visitan el lugar, que se trata de un Patrimonio de la Humanidad-equivalente en español del inglés World Heritage. Ese mismo día, en Buenos Aires los noticieros matutinos anunciaban la declaración del tango como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Es septiembre y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés) cumplía con la Argentina una vez más.

Los Glaciares constituyó el primer Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en territorio argentino, declarado en 1981. Después le siguieron el Parque Nacional Iguazú, Península Valdés y  el Parque Nacional Ishchigualato/Talampaya.  Culturalmente, el reconocimiento comenzó en 1983 con las Ruinas Jesuitas en Misiones y se prolongó con las Estancias Jesuitas en Córdoba, las Cuevas de las Manos en el Río Pintura y, hasta el 2003, con la Quebrada de Humahuaca. Lee más »

Caminito: el tiempo no te ha borrado

Será uno de los sitios más buscado por los turistas. Será por siempre el lugar que recuerde el baile que hace alusión al lugar. Será la esquina más famosa de Buenos Aires. Será la antesala al arco iris que no necesita de la lluvia para salir porque está plasmado eternamente en las paredes. Caminito es y será un emblema de la vida porteña.

Caminito en el barrio porteño de "La Boca"

Bordeando el Riachuelo, uno pensaría que uno de los tesoros de los argentinos estaría escondido. Pero no.  Cruzando la calle y pisando las viejas piedras de la calle la presencia de la gente indica que no se está lejos. Es un sábado de octubre con el sol en el cielo, ideal para un paseo por la zona. El bullicio indica que muchos tuvieron el mismo pensamiento que uno y eligieron recorrer las calles del barrio porteño de La Boca, donde están los viejos Conventillos donde los inmigrantes italianos y españoles tejieron una historia diferente a la del resto de Latinoamérica.

La esquina con el cartel verde en arte fileteado-el diseño reconocido en el mundo como argentino-es fotografiado por quienes pasan por el lugar. Frente está el doble del jugador de fútbol e ídolo popular, Diego Maradona, esperando para quien quiera sacarse una foto con él. Compite con las parejas de tango: el hombre en traje oscuro y su compañera al tono, con maquillaje oscuro, el pelo recogido y un pañuelo rojo anudado al cuello. Faltaría el gaucho y su china para completar el abanico de personajes que afuera hacen a la imagen del pueblo argentino.

Letra del tango Caminito

Desde el balcón sobre el cartel Caminito, algún impaciente turista esperará para tomarse una fotografía con el muñeco apostado en el balcón vestido con la camiseta de fútbol argentina. En la escalera de Caminito, mientras tanto, la gente ingresa a comprar quizás los más famosos alfajores argentinos: los Havanna. Hoy, la empresa marplatense, tiene una de sus tantas confiterías en el lugar con quien comparte fama mundial.

Por este lugar, corrió un arroyo y más tarde un tren. Fue el vecino Arturo Cárrega, en 1950, quien pidió colaboración al pintor Quinquela Martín, artista que retrató la vida de este barrio en sus pinturas.  El pintor llamó “Caminito” a la calle, haciendo honor a un  tango de 1926 con el mismo nombre (hay dos azulejos al costado de la esquina que poseen la letra completa de la canción). El lugar cambiaría y se transformaría en un museo abierto, donde abundan los artistas callejeros con pinturas que llevan el sello Quinquela Martín, cafés porteños con espectáculos de tango y folklore y multiplicidad de colores en las paredes de las viviendas.

Quizás no esté ubicado en el sitio más elegante de Buenos Aires pero Caminito es una puerta para entender a la cultura de la ciudad y una visita obligada si se busca comprender a una nación marcada por la inmigración que habitó en este sitio. Aunque ya sufre los avatares propios de sitio turístico, Caminito no perdió su esencia: congregar en su esquina los elementos que más apasionan a la Argentina.

Los conventillos

Guanajuato se educa aquí

Las casas están pintadas de distintos colores. El terreno es desparejo. Cuesta arriba,algunas calles provocan cansancio. Se ven muchos extranjeros, la mayoría estadounidenses. Entre las irregularidades del suelo se alzan firmes sobre el suelo muchas fuentes. Guanajuato no está diseñado de una forma perfecta. Hay callejones por doquier y se podría pensar que su construcción fue al azar. Mientras el mapa marea con sus múltiples curvas, la calle Pocitos es atípica. Con curvas levemente pronunciadas y una estructura irrepetible dentro del paisaje en que se encuentra inmersa: La Universidad de Guanajuato.

La Universidad de Guanajuato

La Universidad de Guanajuato

En México, esta Universidad es la más importante en el Estado que lleva su mismo nombre. Comenzó en pleno siglo XVIII con la creación del Colegio de la Santísima Trinidad, fundado en 1732. Desde esa fecha, hasta 1828, tuvo diferentes nombres y la custodia de la educación pasó por la tutela de diferentes misiones jesuitas. Fue en el año de la Reforma cuando se modifican los planes de estudio que se legisla sobre la enseñanza superior. Para 1870 sufría un nuevo cambio en su nombre: pasó a llamarse Colegio del Estado.

El edificio actual, de arquitectura neoclásica, fue construido en la década del 50

El edificio actual, de arquitectura neoclásica, fue construido en la década del 50

Para 1945 ya figura en los registros con su nombre actual.  La infraestructura que hoy se alza no se realizó hasta la década del 50, por lo tanto no se trata de una construcción colonial en tanto no fue montada en la época de la Conquista.  Los turistas se impresionan ante la larga escalinata que antecede al ingreso. De todos modos, su título de Universidad es engañoso porque hoy sólo hay oficinas administrativas y sólo dos carreras se cursan en el lugar. El resto de las facultades se distribuyen por toda la ciudad y sus edificaciones son ultra modernas.

Su construcción pertenece a la corriente neoclásica y, para conformar su identidad propia del país, el material predominante de su esqueleto es la cantera verde (recurso minero mexicano).  Hoy representa a la ciudad más que cualquier otro punto de atracción. Detenerse frente a ella lleva a pensar en la canción Stairway to heaven-escalera al cielo- del grupo Led Zeppelin y más aún después de treparla. La vista de la ciudad desde sus escalones vale la pena-pese a los bruscos cambios de elevaciones de las calles previamente recorridas-y se confirma la teoría: usted está por encima en un edificio de una belleza que se destaca en una ciudad cuya arquitectura no presenta la ambición de la casa de estudios.

La gran escalera es característica del edificio

La gran escalera es característica del edificio

Quizás Guanajuato no sea el destino más visitado si usted elige pasearse por México. La competencia de las playas como Cancún, Acapulco y Playa del Carmen junto con las ruinas mayas de la península de Yucatán y la infinita oferta de puntos de interés del Distrito Federal, ponen a Guanajuato en un sitio que no merecería estar. La ciudad en sí y el esplendor de una universidad que remonta su vocación de enseñanza en los tiempos coloniales. Si cree que no lo vale, discútaselo al Banco de México: el billete de 1000 pesos mexicanos lleva, en el reverso, su imagen.


View Larger Map

Surfing the couch

 

Cuando se trata de viajar, el contacto con las personas de la cultura que recibe al turista es importante. No sólo porque se habla del elemento que termina de conformar la esencia de viajar al compartir con los lugareños y sus formas de vida, sino porque pueden tener la posibilidad de mostrar cosas que al viajero orientado por las guías de turismo, se le pueden pasar por alto. En orden de compartir y ahorrar la estadía en hoteles, la organización couchsurfing- surfear el sillón sería su traducción-alienta a convivir directamente con las costumbres foráneas mientras cohabita en el sillón como huésped.

Desde 2004, esta organización sin fines de lucro se propuso el objetivo de promover el encuentro entre culturas mediante aquellas personas dispuestas a recibir un extranjero para que duerma en el sillón de su casa. La misión consiste en promover la tolerancia entre las personas en un mundo donde los conflictos xenofóbicos están a la orden del día.

El principal destinatario de esta movida mundial son los jóvenes. Dispuestos a ahorrar pero con el espíritu de aventura a flor de piel, el sistema del couchsurfing les permite adentrarse en el corazón de un país y al mismo tiempo, conseguir nuevos amigos.

Encabezando la lista de países con mayor cantidad de couchsurfers-nombre que reciben los miembros de esta comunidad-se encuentra Estados Unidos. En la lista le siguen Francia y Alemania mientras que países como España, Italia y Brasil también tienen su lugar en el top ten. No es poco para un total de 231 países representados en la lista de sillones disponibles.

Si de cifras se habla, hay que tener en cuenta el millón de individuos que están ofreciendo en este momento un sillón en su hogar. Hay más hombres que mujeres participando y el idioma más hablado, cómo es de esperarse, es el inglés. Pero el francés y el español le pisan los talones. ¿Qué ciudad es la más buscada para obtener un silloncito dónde recargar pilas para recorrerla? No sorprende que la vedette, como siempre, sea París. Por detrás Londres y Berlín se lanzan a la compra de sillones para albergar a  los turistas.

Desde la página oficial se pueden llenar formularios para ser voluntario. No sólo ya no se trata de sillones, también de compartir unas copas y/o enseñar tu idioma.

Cómo en la economía, todo depende de la oferta y la demanda. Es positivo para gastar menos y para aquellos que le temen a un avión pero son amigos de tratar con gente extranjera, albergarlos en su casa es una manera de conocer. Todo se trata del intercambio. Al igual que en los mercados, la variable riesgos tiene que estar presente, en caso de que el viajero se deje tentar por este fenómeno. Puede que los lugares a donde se hospede no sean limpios o se enfrente a personajes un tanto extraños con propuestas igual de excéntricas. Al igual que cuando se toma un avión en el aeropuerto, las cancelaciones también se suceden. El couchsurfing llegó para quedarse y calmar la demanda de los aventureros con poca plata en el bolsillo. Barato, divertido y con el toque justo de atrevimiento.